lunes, 22 de agosto de 2016

El mundo de la línea infinita: Fronteras (Extracto)

Cuarta entrega de cortes de El mundo de la línea infinita, Fronteras. Quedan dos.





Érase un pájaro chiquitín, volando en un parque grande, muy grande. 
Érase un pajarín coqueto, con plumas de color azul, muy azul. 
Érase un pájaro chicuelo que vivía en un árbol viejo, muy viejo. 
Érase un pajarito muchísimo más que bonito. 

Orgulloso de su hermosura, destilaba candidez. Ni lo uno ni lo otro le sirvieron para ganarse el respeto de sus vecinos, quienes lo consideraban engreído y mentiroso. Era esta fama injusta pero comprensible, ya que el animalito insistía en proclamarse descendiente de un ángel, lo que le convertía en el hazmerreír de todos. Con total seriedad afirmaba que fue el ángel quien lo vistió con su manto azul, color que por otra parte, tantas envidias suscitaba. Un día, sin saber cómo ni por qué, su guardián alado lo llevó hasta el Parque del Estanque y luego de besarle la frente, se marchó dejándolo allí. Cuando los demás le preguntaban el motivo de tan arbitraria decisión, nunca sabía qué responder, y eso no ayudaba a que lo tomaran en serio. 

Desde su llegada, vivió en una rama del árbol añejo, al que ya consideraba una extensión de sí mismo. Esto acaeció inadvertidamente; pues dicha imagen de fusión se repetía en sus sueños; sueños que a su vez, parecían estampas de otra vida anterior. Por tal motivo estaba convencido de que el árbol y él, eran la misma cosa. Por ejemplo: confundía el vaivén de ramas con su batir de alas, y este pequeño ejemplo dará idea de su alto grado de confusión. No podía sospechar el pajarito cuán rápidamente el destino se encargaría de trastocar sus creencias. 

El mundo de la línea infinita. (Mariaje López y Marta Virseda)

Extracto 1: Unidad.
Extracto 2: Separación.
Extracto 3: Miedo.

Gracias por cada vez que me dices algo antes de irte. Gracias por tu tiempo, y si además compartes, me ayudas a avanzar.

Licencia Creative Commons Tu  escritora personal por Mariaje  López se encuentra bajo una Licencia  Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0  .

miércoles, 17 de agosto de 2016

El faro


Con mucho cariño, me permito un pequeño detalle para mis amigos y grandes artistas, Salvador Robles Miras y Jesús Acebedo Piano, que han unido su talento en un disco a punto de salir al mercado, y deseándoles mucha suerte. Intento, (solo intento), recrear un botón de muestra, pidiendo a ambos perdón por la deficiente calidad del audio. (Ilustración: Mariaje López)

En Ivoox hay más audios de La Casa de las Mil Voces, para quien guste escucharlos. 





martes, 16 de agosto de 2016

El mundo de la línea infinita: Miedo (Extracto)


Tercera entrega de extractos de el mundo de la línea infinita, serán seis. Esta vez la ilustración sí es de Marta Virseda, pero NO corresponde a este libro, sino a la cabecera de mi página web Tu escritora personal. Junto al árbol se ve mi logotipo, que es la figura humana. ¿Verdad que es bonita la ilustración?



Ilustración: Marta Virseda


Fiel a su costumbre, el árbol observaba respetuosamente cuanto sucedía a su alrededor. Tenía cuatrocientos años… puede que más, y los había vivido casi todos en un extenso parque urbano junto a otros muchos árboles más jóvenes que él. Le resultaría muy fácil averiguar su edad exacta contando el número de anillos de su tronco, pero sólo imaginarlo le provocaba escalofríos; para eso tendrían que cortarlo, o en el mejor de los casos perforarle el tronco con una barrena y extraerle un cilindro de carne, lo que seguía juzgando espantoso. Existía otra posibilidad menos drástica: mirarse por dentro (los árboles saben cómo hacerlo), y contarse los anillos él mismo, lo que sopesaba con desgana estimando que éstos eran demasiados y que no le urgía averiguarlo. Algunas noches lo intentaba, pero llegando al número cien empezaba a entrarle mucho sueño.

—Unos pocos años más o menos —se decía entre bostezos— ¿Qué tanto le da a un viejo reviejo como yo? 

lunes, 8 de agosto de 2016

El mundo de la línea infinita: Separación (Extracto)

Segundo extracto de El mundo de la línea infinita, una pieza que consta de seis historias entrelazadas. Te ofrecí el primer corte la semana pasada, aquí.

Nota: Las imágenes no son las de Marta Virseda, pues ella no las ha terminado aún.





Luz y oscuridad… oscuridad y luz; cuando nunca se abren los ojos apenas hay diferencia.

Se movía despacio envuelta en la negrura, mas no experimentaba ningún miedo. Jamás vino nadie a molestarla, y si alguien lo intentó, ni llegó a enterarse; bastante tenía con navegar los sueños flotando en la penumbra de su mar tranquilo.

lunes, 1 de agosto de 2016

El mundo de la línea infinita: Unidad (Extracto)


Te dejo aquí un extracto de otro libro pendiente de publicación, del que no te he hablado todavía, y que aguarda los últimos retoques de la ilustradora Marta Virseda. Se titula El mundo de la línea infinita, es para niños; y quizá no tan niños con su anhelo intacto. 

Nota: la actual ilustración no es de Marta, sino una imagen libre de internet. 





Amanece en el mundo de la línea infinita. El sombrero cantor duerme tranquilo entre los rizos de una niña rubia, cuando toca sus plumas el primer rayo de sol. Abre los ojos despacio, se estremece un instante y respira hondo, ensanchando el diminuto vientre azul. En sus pupilas aun tiemblan las estrellas, y en su garganta vibra la música del universo.

martes, 26 de julio de 2016

Los tirabuzones de Lovecraft



Howard Phillips Lovecraft 



Le he pedido a mi madre que me corte el pelo. Bueno, se lo llevo pidiendo desde los tres años, pero hoy, ya con seis, se lo he exigido. Quiero usar pantalones y no volver a ponerme un vestido nunca más. A ver si los mayores dejan de llamarme rayito de sol por el azul de mis ojos y esos melifluos bucles dorados que adornan mis hombros. 

miércoles, 20 de julio de 2016

Tiempos de cólera

















Vivir,
en la violencia sorda que destroza el oído
a golpes de locura oculta entre los pliegues.

Vivir,
y olvidar que acecha, que amenaza,
para poder sonreír en las aceras pobladas,
para dormir el sueño de la luna blanca,
de las estrellas que no vomitan al alba.

Vivir,
ahuyentando el estrépito hasta que te alcanza,
hasta que la noche y el dolor te atrapan,
y respirar,
para dejar de preguntarte cuándo vivir
se convirtió en una trampa.


Mariaje López.


Si lo deseas puedes dejar un comentario.

jueves, 7 de julio de 2016

Te estoy queriendo.





Caminas a su lado como tantas veces, y de pronto le miras sin el filtro opaco de la costumbre. Rozas en la llamarada la gloria secreta de su mismidad, y un vértigo dichoso agita el pecho de tu humanidad herida.

martes, 15 de marzo de 2016

lunes, 30 de noviembre de 2015

Noches en vela






Noches lentas, de música errante en los oídos,
noches de duermevela.
Mundos que se deslizan tibios
entre las brumas.

Extramuros, donde el presente habita,
brilla la claridad del día, jubilosa.
Y me mira.
Detrás del cristal, al otro lado de la noche.